En alta presión, el problema no es solo la fuga: también importan la fatiga, la deformación y el mantenimiento a largo plazo.
Por eso la elección de la brida debe hacerse con criterio de servicio, no solo de coste.
Las tensiones aumentan en la zona de unión.
La junta y la cara de la brida deben trabajar correctamente.
Un montaje deficiente puede generar fallos prematuros.

WN para servicios exigentes.
RTJ cuando el sellado metálico es necesario.
SO solo en aplicaciones donde la presión y el riesgo sean moderados.
Acero al carbono para muchos servicios industriales.
Inoxidable y duplex cuando la corrosión o el entorno lo exigen.
Elegir por precio sin revisar el servicio.
Usar una cara o junta incorrecta.
Ignorar la temperatura de operación.
En muchos casos de alta presión, sí es una de las opciones más robustas.
Depende del fluido, la corrosión y la temperatura de servicio.
No. Se reserva para condiciones realmente exigentes.
En muchos casos de alta presión, sí es una de las opciones más robustas.
En la práctica, conviene cruzar el tipo de brida, la cara de sellado y el material con la aplicación real.